Bajo el signo de abril

Escribo vivencias

en verso libre, 
prosa poética
 y cuentos como


                                            @lamujerdeabril
                                                Emilia
Lee



La mujer de abril

La mujer de abril es como la primavera, 
una estación periódica, única e irrepetible, 
que cada vez que te visita, 
tiene un nombre y una cara diferente, con sonrisa de mujer. 
 
Es la mujer de abril el roce del deseo, 
el preámbulo de placer que se siente 
ante la incertidumbre de lo inasible; 
ese galope en tu sien, el hálito acelerado y entrecortado, 
un sentimiento que te reconoce y reivindica, 
en tu naturaleza y tu ser. 

Es esa movida interior que te descubre como barco oxidado, 
es la nostalgia de lo que nunca fue,
la ilusión de lo que no será. 
Es el paso al que quieres seguirle el paso, 
pero que finalmente no te atreves.

La mujer de abril tambalea tu balanza, 
es la elección entre comodidad o aventura; 
la sacudida del estornudo de polen o la seguridad de la siembra plantada, 
es despertar de nuevo, aunque prefieras dormitar hipotecado por cualquier cosa a la que llames felicidad, 
aún sabiendo que ella es la felicidad. 

La mujer de abril no tiene edad; 
puede tener la piel turgente, el sexo incansable y desordenadas las sábanas, o un rostro viajado en el tiempo, 
una palabra conmovedora y una cama sentida, 
que te muestre tu propio corazón y te robe el alma. 

La mujer de abril es efímera, fugaz, estacional, 
una reincidente habitual; 
el sueño que habita en la fantasía de los sueños, 
porque tu temor la hace inmaterial. 

Es primavera, otoño, invierno y verano 
quien siempre queda en la espera en cualquier estación, dándose en cuerpo y alma, 

para dejar de ser estío. 





Poesía 

y
Vivencias




Veinte-Veinte


Tiempo abisal el que vivimos
de insondables rostros con barbijo

Paradójico, contradictorio
dónde el morbo es tendencia inagotable
lo subterráneo; explícito
Y a la luz, la sonrisa; se veda

El abismo está ahí
en la mirada perdida,
en el corazón receloso,
latiendo
al ritmo del miedo.

Los oídos no oyen, escrutan;
el barullo afuera
el barullo adentro

El tacto esquiva la incertidumbre
le teme, no tiene bordes
la atmósfera huele aséptica
no hay aromas que emocionen

La respiración se entrecorta ante
los automatismos habituales
un beso, un abrazo; ya no son cortesía,
su intención y cualidad,
se han rescatado.

Hace frío y el cuerpo sueña utopías
cómo los ojos el cielo abierto
cómo la garganta, poemas
cómo el rostro la caricia del viento.

"Luego" es una conjunción incierta
como incierto el tiempo por venir,
Abismo afuera, abismo adentro
el alma al medio;
atrapada en el espejo.


(En tiempo de Cuarentena por la Pandemia del COVID-19, 20 de mayo de 2020)


Saliendo al patio interior


Y de repente extrañamos

los abrazos que no dimos,

los besos

Y en nuestra mente le decimos TE AMO

a ese quien espera aún por escucharlo,

temerosos,

inmersos en el sonido del silencio.


Ahora que la geografía

es un espacio incierto

habitado por eso invisible

más allá del miedo,

una voz nos dice

lo que nunca quisimos escuchar,


"Se nos acabó el tiempo"


y cerramos los ojos

y juntamos las manos intangiblemente

a aquellos quienes hoy,

inalcanzables;

son uno con nosotros

en el corazón

buscando asirnos a la esperanza

de que tal vez,

luego de que todo pase

nos veamos por fin ojo con ojo


con los ojos del Amor.

@lamujerdeabril


(En tiempo de Cuarentena por la Pandemia del COVID-19, 31 de marzo de 2020)





Ser intemperie


Ser intemperie es apercibirse en la ausencia de techo,
aventurarse en la vida a cielo abierto
ante caudales de viento, lluvia, relámpagos, noches y amaneceres
en el más puro estado de intemperie recursiva
.
es una caída en espiral
con la renuncia voluntaria a las protecciones conocidas
disfrutar del vértigo de caer sin pensar cuál será el lugar del impacto, el destino final.
A veces tener una vaga idea, más simplemente caer desde la metáfora
por el solo gusto de caer
.
Ser intemperie es exigirse el doble riesgo de mirar hacia dentro y hacia fuera,
ir de la conmoción al raciocinio, de la interrogación al desconcierto,
del desconcierto a la duda, hasta alcanzar la lucidez
es ser lo lúdico, lo riguroso y lo epifánico a la vez
parte de lo mismo, parte de la intemperie
.
Ser intemperie es la metáfora que rasga el velo que recubre al ser,
en el sentido de comprender la esencia de las cosas 


Naufragios

Mi corazón,
una pluma en la marea,
un bote mar adentro,
oscuro

.
Remiendo la Vela cada día
amarro fuerte el timón,
achico el agua que ingresó por las hendijas,
aceito la Rosa de los Vientos
.
Remo y rezo a Orión no se me pierda de vista, a tierra firme debo llegar;
no sucumbir a la marea
alcanzar la orilla, rescatarme del tsunami, del alud invernal
.
Reencontrar mi centro
emprender de nuevo el camino,
un camino nuevo
.
El norte de la Vida reclama siempre
una nueva andanza después de los naufragios.


(En Buenos Aires, agosto 2019)


No querer regresar de huídas


No querer regresar de huidas

A abrazos que simulan anclas

A entierros de barcos olvidados en el malecón


Agradecer los naufragios

desatar los nudos, los amarres

levar, con la certeza como acompañante y maleta

esa libélula que habla desde el fondo de la tráquea

como la luz que se levanta allende los mares


Dejar que sueñe la proa mientras la popa contempla el viaje

Y pedirle a Orión que sonría en el telón de la noche.



No olvido


Hay amores, es decir, historias

historias que hablan de amores

simples

de paso

otros de tránsito, que se quedan


Hay amores de siempre, silenciosos

mudos

de ojos

de tormenta

amores sobreentendidos

de atardeceres, con el mar de fondo


Altiplanos

subterráneos

de cielos con estrellas


Hay amores de centro

de orillas

de sobremesa

de sábanas

de tabaco y café

cómplices


Hay amores que se echan de menos

presentes

ausentes

o que nunca llegan

amores intolerantes

que no se esperan


Amores que permanecen a tu lado

incomprensibles

amores que son y están

esenciales


Amores de no olvido

como tatuajes

aromas que habitan en la nariz junto a un lugar

una canción, una sonrisa, unos labios


Hay amores porque si

porque así tocan

amores, a pesar de todo

amores.


Mayéutica


En catarsis onírica
respiro este verano negro
en un instante escapan luciérnagas
estalla la luz
despierto 



Quiero


Quiero ser un lienzo blanco otra vez

quitar los apósitos de la piel y el corazón

para que este sea de nuevo un laberinto,

una caja resonadora,

donde pueda escuchar de nuevo

mi risa 

Girasoles

Voy a salir a encontrar, a dejarme encontrar, a qué me encuentren.

Voy a borrar los Por qués;

a escribir 

Para qué, Cómo y Cuándo; en gerundio

Voy a romper los espejos y

a caminar despacio, mirando a los lados

Voy a desterrar mi ombligo y exorcizar placentas

A mudarme de mapa, a interpretar mis omisiones; mirar el territorio caleidoscopio en mano

Despertar las dendritas dormidas en mi corazón, fluir sinapsis

Ser vertical en la horizontalidad

Voy a colgarme en la tarde

a contemplar todo desde ahí,

vestida de Alegría;


como los girasoles.


Memoria


Cerrar los ojos                                           

enmudecer el pensamiento

restarle vigilia a la abulia

tener la cordura en preaviso

Querer hacerle una hendija al instante 

para rozar de nuevo el esplendor

de aquellos días de relámpagos y truenos

donde desvaría insomne

la memoria




Pájaro


¿.Y, que nos seduce de un pájaro?


¿Su ala?


¿Su canto?


¿Su melódica pequeñez?


¿Acaso la espera en el nido, 


o el alimento en su pico? 



La Luna pasta


La Luna se refleja 
 

en el ojo de la vaca


y no es la Luna


tampoco el ojo


ni otra cosa



Es tan solo el instante 


en que la Luna pasta 


Viento


Irrumpe por ventanas

puertas y rendijas


se apodera del lugar


hace su ritual

acecha

envuelve

dice cosas al oído

eriza el alma


Se va por donde entró

pero no es el mismo

en la liturgia se retira

exhalándolo todo


Errante


Errante camina el ojo

aunque el párpado insista en detener su marcha

                           [al anochecer


Errante el corazón

cuando cada sístole hace eco en diástole

diciéndole que no es suyo el latido

y prestado el camino


Errante el alma en el medio de la nada

espíritu conformado

                            [vivenciando terredad


Errante el ala en el vuelo del pájaro


Errante, nómada, simple transeúnte el Ser

buscador eterno

argonauta sin nave

viajando por el cosmos

- el Soplo que lo habita- su brújula

                           [de regreso a casa





¿Y qué es el Olvido?


El árbol talado hecho tocón

Las cáscaras de nuez

sobre el mantel de navidad

El sorbo de agua en la boca

                   [luego del postre

La concha de caracol


El amor que se alquila

entre sábanas prestadas

El beso fortuito en una noche de ron


El agua venida del cielo corriendo calle abajo

Las flores secas en el jarrón

El nido vacío del pájaro

La pluma sin ave

La promesa no cumplida

La tierra sobre la tumba


¿Y qué es el Olvido?

el adiós al recuerdo



... Y otra vez

El tallo verde se pierde

en la nervada planicie de la hoja

la savia que lo habita

se hace gota al borde

y arrojándose al vacío

se funde con el bosque

retornando al origen:


fuego, tierra

metal, agua y madera


y tallo verde otra vez

.


Primavera

En la gota de rocío,

verde, esbelta, en tu largo talle

adornada en nervaduras

con pistilos de corona

miel y polen tu aroma,

amarillo tu vestido de hilos de sol naciente,

con guirnaldas de alborada

de alelíes y cundiamores

y en el pecho una estrella

que la Luna te ha colgado al amanecer


¡ Te he descubierto Primavera !



Evocación


Llegó la tarde

y el desteñido cielo abre paso 

a una noche preñada de luciérnagas

en el jardín, el jazmín se desaroma 

en una danza circular

seduciendo a la nariz

acariciando la memoria

robándole al olfato

                              el recuerdo



Palabremos


Vamos a articular la palabra

Y a desarticularla

Desmembrémosla

Hagámosla partes

Veamos su interior

Sintamos su olor, su textura


¿A qué sabe?


¿Cuál es la vibración con la que nos acaricia el tímpano?


Vamos con ella a comunicarnos

hacerla un vínculo que nos enlace y sume

que no separe ni discrimine


Sintonicémosla en el dial

que su latido nos de brillo en los ojos

y sea el lenguaje de y para amar


Que entienda lo que el corazón sienta


Vamos a escindir las palabras

a desnudar su núcleo atómico

que el emitir y recibirlas

nos conmueva el corazón 

y arrebate el alma


Rompamos el silencio, no dejemos que muera

hagamos con ella huecos en el viento

caricias en los labios

y besos en la cara

¡Hagámosla Belleza!



Desidentificación


Hombre contra el Hombre, aniquilación

Rezamos un nuevo Credo: 


Odiar es mejor que Amar


Politica-Economia-Religión, tentáculos verdugos del Ser humano

Poder, poderoso, pútrido; nos divide y clasifica

Terror y Miedo nos hacen borregos
Zombies, anónimos, desidentificados


Bélico, el dioma planetario 


Asi nos domestica esta cultura de muerte


Despropósito


Oído inútil, el sordo

Grotesca la sonrisa cuando se hace mueca

Falsa la palabra, mentira

Si no proviene del corazón


Beso frío, es beso muerto

Saliva estéril, la sin pasión

Abrazo sin lazo desune

Amor sin comunión se extingue


Mirada sin pupila no conecta

Sexo sin amor, solo ejercicio

Vida sin vivencia no es tránsito


Uno solo es nadie



Volver


Nadar en la Nada

en un lago vacío

buceando milagros


Rozar lo infinito

sin necesidad de tocar


Infringir lo imposible

recuperar el himen

ahumar la memoria


Recuperar la inocencia 

entre venus y el ocaso

Adiós...


En el lugar de ninguna parte
en el estar del No estar
gravitas tu.

Hoy el adiós es un presente
de un pasado recurrente
y en tu ausencia hoy estás.

Te miro a través del espejo
apenas figuras de entre el rocío
de las gotas de lluvia en mi ventana.

Lejano, distante
en el sonido del pájaro
ahora habitas,
en la savia bajo la piel del árbol,
en la sal de la ola
y en el olor a tierra mojada. 

Hoy un eco dentro de mi
se ahoga
y callado se sumerge
en la profundidad de mis médulas,
mientras mis labios musitan
un opacado
Adiós.

Tu sonrisa sabe a miel, tus ojos a cilantro, tus manos, el atardecer

el cielo y su estrellado manto.


Tu boca, volcán sereno, guarda el magma de mí sin razón
Tu voz un grito, un eco de mi propio corazón


Tu olor el de los montes, el del salitre de las olas Y el de las flores del campo.
Tu abrazo, abrigo seguro apapache, remanso
estación de descanso a mis alocados pies, al vuelo de esta penitente mariposa en busca de la inocencia niña.


En el camino de lo siempre posible: el de las orillas del río en donde la arena besa al mar, por donde los campos de té y los ciruelos florecen

En donde el Sol se duerme y el cachito de la Luna mengua


Por donde el serpenteado andar con paso ligero, indeleble y sin prisa 

corre libre 

sobre arenas
movedizas 

Girandome

No quiero intervenir mi futuro, quiero que llegue tal cual como es en el presente, 

que ya es pasado  Y así, una y otra vez 

Y otra vez

Y otra vez intento, deshabitar los demonios que me moran, las angustias que me habitan, la incertidumbre que me asalta, las dudas que me sabotean, la desconfianza 

que me engulle 

y no deja que mi dedo índice, 

roce a la FE, 

la traiga al centro de mi mano 

Y esta la haga suya. 

***

Imágen: Sotobosque/ de Anne-Marie Herrera


 ¿Qué miras Abo?



Nunca fui de amaneceres

mi incorporación al día es lenta

mi lucidez, vespertina

amanezco cuando se guarda el sol


 Palabra, la del corazón 

Las palabras ríen, lloran

son valientes pero también tiemblan de miedo porque ellas hablan nuestras emociones

La palabra permite conectarnos o hacernos ermitaños.

Puede unir y separar, herir o ser una curita;

iniciar una guerra o traernos la PAZ

En tiempos áridos en los que la fe se nos escapa de las manos, funge la palabra como antídoto;

lluvia fresca que calma la sed, curando tristezas y heridas en la piel; así nos rescata y devuelve la belleza:

exiliando el desamor, borrando el dolor

Que la palabra corra feliz, trayendo consigo la buena nueva, iluminando las calles, contagiando la alegría del naciente sol de cada día.

Que amamante nuestro niño interno secuestrado por el miedo

Que sea entusiasta, mano amiga

café con leche, trozo de pan,

papelón con limón, galleta María;

arepa con mantequilla para cada barriga vacía

Rescatemos la palabra como don divino, cómo eslabón

que hable de humanidad, de Paz y armonía

que diga arte, música, pinte, esculpe

Qué nos enamore en cada verso de amor, sea un sentimiento veraz,

que nos bendiga

Démosle real sentido y significado; sin olvidar que solo es palabra sincera, la que brota del corazón. 



Abril, como las chicharras

Todo amanece

aparentemente quieto,

pero la vida bulle,

se moviliza,

emerge de lo profundo de la tierra

en forma de Chicharra


Las Chicharras cantan en abril

su canto ritualístico de apareamiento

estridente y masculino

en el centígrado exacto en que se parte el sol

en el máximo Yang

justo en ese instante

hacen su fiesta para el amor


¡Todas cantan al unísono!

ensordecen los tímpanos

mientras nos engulle el calor


El Amor es Uno, sudoríparo, estridente, como las Chicharras

En abril, cantan las chicharras y el agua salada nos transita el cuerpo

Abril de amor, de agonía, de canto de chicharras y resurrección



Transeúnte - Traspirante - Trashumante

Estoy de paso,

resido transitoriamente en un sitio

soy nómada

pasajera, viajera de las estrellas


Transeúnte de las leyes de Copérnico

heliocéntrica

Argonauta del tiempo

entre asteroides, cometas y luz de Luna


Traspirante, respiro el Soplo de Dios

y el mismo en aguas brota por mis poros

Fainésthasis: lo que sale a la luz,

lo que surge

el alma misma


Trashumante

Miro el paso de las estaciones

a través de mi astrolabio

del invierno al verano

del otoño a la primavera

de la montaña al valle

La Luna creciente a menguante

fuego en el cielo y fuego en la tierra

agua, luz y oscuridad.


                                                                                  Armando&Mariana

Contraportada


Un pie delante del otro / otros pies a la par de compañía / así mejor el camino

Detrás, mis pasos ya cuidan sus espaldas/

Prolongo mis dedos / raíces del árbol que soy / por debajo / subterráneamente/ para amortiguar un resbalón/ suavizar una caída

Oraciones y bendiciones acompañan cada rumbo que marca la Rosa de los Vientos/

Delante de mi dos historias por crear/ por contar/ ya no la mía

Otros soles despertarán en el horizonte/ otras lunas enamorarán la vida


Hoy tan solo soy la contraportada 


Llueve sobre mojado

lluvia-imagen-animada-0031


El mundo bipolar, ahora es globalizado

El "sistema" continúa reclutando ganado

Love&Peace la mas grande de las utopías

Y los gays, chivos expiatorios de todo lo malo

Vivimos en una sociedad excelsamente hipócrita


Muchos creemos aún en las alucinaciones de Lennon:

                  ¡ Imagine, Lucy is in the sky with diamonds ! 

Marilyn sigue siendo la mas amada

Y el gran logro de la era tecnológica: 

                  estar   i n c o m u n i c a d o s


Los hombres en su afán metrosexual, se han vuelto varones caricaturizados 

de desodorizadas pieles lampiñas que desorientan al instinto

Las mujeres ajustadas a la moda, cultoras de la apariencia y el qué dirán

olvidando su identidad, se parecen mas a un marshmallows


Los Politicos, grandes depredadores de este tiempo

solo dejan caca a su paso

Los violadores siguen absueltos, los delincuentes vulneran con metrallas y granadas

El Papa insiste en que el Amor es el Gran Poder de Dios


Mientras tanto, Alicia sigue masturbándose detrás del espejo

y tsunamis y terremotos quieren hacernos entender cuán equivocados estamos


Seguimos sin saber quiénes somos, mucho menos para donde vamos


El Sol sigue ahi como un soldado

La Luna crece, se plena y mengua

No terminamos de ponernos de acuerdo, aunque a ello estemos condenados

... Bla, bla, bla, bla, bla

Sigue lloviendo sobre mojado


El Ocaso de los Chamanes


Se ahogó la voz del último Chamán

y con él, el eco en los farallones

el bosque está mudo

los árboles lloran sus hojas

no sopla el viento en los arenales


Se decretó sequía

no hay quien dance a la lluvia

los pájaros visten sus plumas de negro

el aire huele a orfandad


Hoy el Chamán ofrenda a la tierra sus huesos

lo llevan en procesión las hormigas

le tejen una mortaja las arañas

están de duelo los amuletos


Sin ritual ni magia ha perdido el hechizo la vida

la luna mengua

el sol se eclipsa

las nubes en lo alto se abrazan

tiñendo de gris el cielo


El dolor congrega a las ranas

lágrimas saltan de sus mejillas al río

haciendo nostálgico el cauce


Su último hálito mana una nueva constelación sideral

con miles de estrellas nacientes

cuyo brillo recuerda el del sol

del ocaso de los Chamanes



«Mujer-Catarsis»

.

.

.

mujer-Ser

ánima errante

loba esteparia

.

.

.

mujer-Hembra

amante inédita

.

.

.

mujer- Arquetipo

tibias flacas, nunca falda

uñas cortas, sin esmalte

.

.

.

mujer- Esencia

sonrisa fiel

atemporal candidez

              [me delatan

.

.

.

mujer-Madre

cómplice

.

.

.

mujer-Sociedad

reconocimiento y aceptación:

hereje con causa

.

.

.

mujer-Amor

besos rotos

corazón remendado

.

.

.

mujer-Vivencia

mi casa, el camino

el viaje, sin maleta

en paz descansa la niña buena


                            Taguantar isla de Margarita




Extrañando a la sal

ese sabor del viento marino que duele 

cuando de la piel se quita


                                                                   




Si me voy, nada me llevo

amarro el miedo al viejo puerto

lavo mi cara, me desordeno el cabello

y no espero nunca mas


Pain


Dolor adolorido

doliente

Dolor que duele, ni mas ni menos

de bordes abiertos, lacerantes,

tórpido, errático, amorfo


Dolor anfractuoso

vivo, pulsátil

Sin asidero; en el hoyo sin fondo del pecho


Náufrago como los huérfanos, de llanto mudo y seco

alucinante

haciendo eco en las sienes


Dolor de hacha, de porrazo

Desalmado

Sin aliento ni tregua, incandescente

Dolor intimidante que no mata; solo hiere, hiere, hiere


Sádico, masoquista, verdugo sin máscara

Dolor que escinde la mirada y sangra los tímpanos

De hueso sin hueso ni tuétano


Dolor de averno

                                   [sin sepultura, ni cielo


( Dolor de tu partida, Papá )


Menguante


Luna menguante, ligera de equipaje
dejas en el crepúsculo, los recuerdos
cóncavo es tu camino a lo profundo de la noche
tus bordes, la muerte:      

                                       viva promesa de amanecer


Mi rinconcito de escribir, en La Mandrágora


Poesía

Surgir la idea / escribir dos líneas / bajar a la cocina por una taza de café /

Hablar con las paredes / dos líneas más / dar vueltas en la habitación /

Dar de comer al gato / sumar dos líneas / borrar / romper la hoja /

Escuchar el canto del pájaro y la charla de los árboles en el patio /

Reiniciar la escritura / dos líneas otra vez /

Poesía


         Raquel, la señora de los árboles

De prolongado estío


I

Consulto el oráculo en el remolino de polvo al fondo del callejón

II

Las hojas en gradientes caen, mimetizando a la lluvia

III

Se nos ha borrado la memoria del agua

IV

La lluvia es tema de ciencia ficción

V

No hay verde, ni sepia

VI

La nostalgia se ha equivocado de estación

VII

El sol es un verdugo hachador de retinas

VIII

Los árboles escaldados alzan sus brazos al cielo,

claman por el nido caído, esperanza fallida

IX

La desesperanza es un eco en el fondo del tinajón

X

Los gusanos mariposa se han mudado de la Vara de San José

XI

El almendrón no entra en diatribas, espera estoico

XII

El Roble sucumbe, el Nim toma el testigo

XIII

El ciclotímico apamate aún espera vestirse de rosa

XIV

La acacia religiosamente se cuelga los aretes

XV

Las hormigas desvarían sobre caminos de olvido

XVI

La transpiración no calma la sed

XVII

El cielo es un azul único que las pupilas no alcanzan

XVIII

Solo las veraniegas son felices

XIX

Es marzo de pies descalzos y alma baldía

XX

¿Se habrá saltado el rigor la primavera?


        Ser madre de Armando y Mariana

Ser madre


Ser madre es convivir con un grito mudo en el vientre

una sensación de haber sido mordida por dentro

                                                               [que no se quita

un estigma doloroso

una herida que no cierra

un punto de partida sin retorno


Es tener el temor perennemente acechándote en la nuca

un contrato de letras chiquitas

una culpa, una bendición, la incertidumbre misma

una maleta llena en la mano 

                                              [aunque no se vaya de viaje

un pensamiento obsesivo

un ayer, un hoy, tal vez un mañana

la "madre solo hay una" de los hijos


Ser madre es una concesión que no caduca

un cordón umbilical al infinito

una tarea inconclusa, reprochable

                                             [de reprobación constante

Un Grand Prix sin premio

un estudio sin título, un rol sin crédito

un hacer inauditable


Ser madre es un compromiso inmanente

                                           [con todos sus soles y lunas


En la isla de Margarita...

Fotos de Emilia Lee / La mujer de abril